9.7.08

Aquiles vs Héctor

Que mejor manera de estrenar el blog que hablando de la “super final” que protagonizaron Rafael Nadal y Roger Federer en Wimbledon el domingo con victoria para el español. Un partido memorable en la historia de este deporte que logró la hazaña de dejarme instalado frente al televisor durante 4 horas y pico que duraron los 5 sets y con un mal sabor al no poder ver a uno de mis ídolos "FED-EX" poder igualar el récord de 41 victorias seguidas en Wimbledon de Borg, y de 6 campeonatos seguidos en tierras británicas.

La razón tiene nombre y apellido RAFAEL NADAL, de las 32 derrotas que tiene el suizo desde que es el N.1 del mundo en el 2004, 11 vienen  de la zurda de RAFA, lo cual demuestra que le tiene la medida tomada y ya no sólo en arcilla o en Roland Garros sino que este triunfo le abre la confianza para derrotarlo en cualquier clase de superficie y en cualquier continente en que se enfrenten. 

Además de cualquier estadística que pueda existir entre ambos el partido fue espectacular, Nadal ganó relativamente fácil los dos primeros sets (6-4 / 6-4)  encaminándose al título ya que la historia demostraba que nadie a logrado revertir un 0-2 en finales de Grand Slam, y menos ante un jugador tan fuerte física y mentalmente, sin embargo Roger no me defraudó y logró voltear los dos siguientes sets ambos en tiebreak para forzar el “bonito”, el cual tuvo como el resto del partido de todo un poco, lluvia, errores productos del cansacio, peloteos impresionantes que terminan con tiros espectaculares de uno u otro lado y para poner mas dramatismo una luz del día que sólo le quedaban 15 mins para ponerle fin al juego y hacernos pensar que íbamos a dormir sin saber un ganador. Federer mostró de que está hecho salvando 3 macthpoints, algo considerablemente difícil tomando en cuenta al oponente, el último de ellos con una devolución de revés que solo pensé ver en Nintendo e incluso estuvo a sólo 2 puntos de lograr lo imposible y remontar el partido.

Pero al final pudo mas la juventud y ganas de Rafa que con un tiro a la malla del suizo terminó haciendo historia y consagrándose en una superficie diferente a la arcilla. Y los ingleses por fin desde el 2003 aplauden a un nuevo campeón en el clásico de los Grand Slam.